Tras los sismos del pasado 24 de junio, Ideográfiko unió esfuerzos con diversos medios digitales independientes del país para co-diseñar y estructurar tres piezas de comunicación visual. El propósito: transformar datos complejos en herramientas de análisis técnico, prevención y memoria, bajo una perspectiva de mutuo respeto, rigor informativo y responsabilidad pública.
Frente a una catástrofe natural, la primera respuesta suele ser el caos informativo. Los terremotos que sacudieron el territorio nacional el pasado 24 de junio expusieron no solo la vulnerabilidad de nuestra infraestructura física, sino también la fragilidad de los ecosistemas de información. En contextos de emergencia, la difusión de datos imprecisos o el enfoque sensacionalista pueden profundizar el impacto del trauma social.
En Ideográfiko, entendemos la comunicación visual como una disciplina de servicio público y una herramienta de ordenación de la realidad. Ante la complejidad de esta coyuntura, asumimos la tarea de conceptualizar y diseñar tres infografías para diversos medios digitales. Nuestro objetivo principal no fue el registro noticioso inmediato, sino la estructuración de contenidos complejos bajo criterios de rigor técnico, claridad pedagógica y, sobre todo, un profundo respeto por los afectados y los equipos de primera línea.
A continuación, compartimos una revisión metodológica de las tres piezas desarrolladas y los criterios visuales que guiaron su producción:
1. Una radiografía técnica de los acontecimientos

El tratamiento de los datos macrosismológicos exige una sobriedad absoluta. El objetivo de esta primera pieza fue consolidar la información dispersa y ofrecer una visión de conjunto que permitiera comprender la escala geográfica y estructural de la emergencia, evitando la saturación visual.
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Criterio metodológico: En lugar de priorizar imágenes de alto impacto emocional, optamos por una aproximación cartográfica y analítica. Desarrollamos mapas de afectación y líneas de tiempo técnicas que sintetizan la secuencia de los sismos, la geolocalización de las zonas de mayor intensidad y los datos consolidados de daños estructurales en las regiones afectadas.
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Enfoque comunicacional: La infografía actúa como un documento de registro y consulta. Al organizar la información mediante una jerarquía cromática estricta y una tipografía limpia, logramos transformar una masa de datos dispersos en un panorama comprensible, útil tanto para la opinión pública como para el análisis técnico del impacto.
2. Anatomía de la supervivencia

La cobertura de los rescates a largo plazo —como el caso de la persona localizada con vida tras más de 180 horas bajo los escombros— suele abordarse desde la emotividad. Desde nuestra perspectiva como comunicadores visuales, decidimos enfocar este hito desde la rigurosidad de la física del rescate y la resiliencia biológica.
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Criterio metodológico: La pieza se estructuró a través de un modelo infográfico que explica el fenómeno técnico conocido en ingeniería de rescate como «espacios de supervivencia» o espacios vitales formados por el colapso de elementos estructurales. Asimismo, se documentó de forma cronológica y científica el manejo de los factores fisiológicos durante el atrapamiento y los protocolos de búsqueda técnica (acústica y canina).
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Enfoque comunicacional: El propósito fue visibilizar el componente científico y metodológico que hay detrás de las operaciones de búsqueda y rescate urbano (USAR). Al explicar el cómo y el porqué de la supervivencia, la infografía rinde un homenaje sobrio a la preparación de los especialistas y ofrece una lectura basada en el conocimiento y la esperanza fundamentada.
3. Gráfica preventiva: Desmitificación y manejo de riesgos biológicos

Una de las áreas más críticas y propensas a la generación de alarmas infundadas en los desastres sísmicos es la gestión de restos humanos. La desinformación en este ámbito puede derivar en decisiones de salud pública erróneas o en el aumento innecesario del pánico colectivo. Esta pieza se desarrolló bajo la premisa de que el diseño gráfico es, en esencia, una herramienta de prevención.
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Criterio metodológico: Con base en los manuales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y protocolos internacionales de medicina forense en desastres, diseñamos una guía visual y pedagógica. La infografía separa con claridad los mitos de las realidades: aclara que la presencia de cuerpos en descomposición no genera epidemias masivas de forma automática, pero señala con precisión los riesgos reales relacionados con la contaminación cruzada de fuentes de agua y la necesidad de bioseguridad para el personal en el terreno.
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Enfoque comunicacional: Esta pieza es estrictamente funcional y de orientación comunitaria. El uso de iconografía técnica y flujos de procesos normalizados busca educar a la población y guiar a las organizaciones voluntarias, garantizando que el manejo de la crisis combine la seguridad sanitaria con el respeto ineludible a la dignidad humana y los procesos de identificación forense.
El rol del comunicador visual en la emergencia
La experiencia de diseñar para esta emergencia nacional nos reafirma que la responsabilidad del comunicador visual va más allá de la estética. En momentos donde la precisión es un factor crítico, el diseño debe actuar como un filtro de serenidad, claridad y veracidad. Organizar la información con respeto y rigor es la mayor contribución que, desde nuestro taller, podemos ofrecer a la comprensión y superación de esta realidad.