Para el director creativo de Ideográfiko, Juan Carlos Hernández, la infografía sigue siendo un recurso periodístico que ha migrado de los medios de comunicación impresos, hacia el mundo digital, donde ha ganado una importante presencia porque procesa información compleja y “la traduce en un lenguaje de imágenes más digerible”.

 “En la escuela donde me formé en diseño editorial solían hacer muchos estudios sobre cómo el lector se acerca a las páginas y las escanea. Los elementos visuales eran los que generaban la mayor atracción. Es natural, así funciona el cerebro. Se recuerda más fácil una imagen asociada a un texto, que el propio texto, aunque cada uno tiene su espacio y su esencia”.

 

 Antes de empezar, las 5W y una más

 

 Juan Carlos asegura que el uso de la infografía es ideal cuando hay datos suficientes para establecer comparaciones, cuando hay procesos, situaciones o fenómenos naturales, sociales o de cualquier otro ámbito, cuya explicación ameritaría un considerable número de páginas o gran centimetraje. “Esta herramienta de diseño puede representar cómo funciona el corazón, cómo funciona el motor de un carro, cómo funcionan los hornos pirolíticos o todo lo que implica una excavación minera, por ejemplo”.

 El creativo destaca que en sus talleres, siempre dice que antes de empezar a hacer una infografía hay que plantearse las preguntas básicas del periodismo, lo que se conoce como las 5W: qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué o para qué, así el trabajo no sea periodístico. “Qué datos tengo, si solo tengo el dónde, entonces tengo un mapa; si tengo el cuándo, puedo establecer una línea de tiempo; si tengo el quién, hay un protagonista, de pronto, una trayectoria”.

 Añade que hay otra interrogante ineludible, el cuánto, dado que cuantificar ayuda a encontrar más datos y compararlos. “Si hay un terremoto, se precisa el lugar, la hora, se pregunta inmediatamente cuántas veces ha ocurrido este tipo de evento natural y a partir de allí puedo hacer un gráfico comparativo”.

 Una composición multidisciplinaria

Puente Orinoquia

Al hablar de las partes o elementos existentes en la configuración de la infografía, Juan Carlos menciona la ilustración, la cartografía, la visualización de datos, incluso, la arquitectura. Afirma que una composición infográfica se nutre de diversas disciplinas, todas herramientas visuales y útiles para las explicaciones. “Entonces es posible ver un diagrama junto a un gráfico, o una iconografía. Hay que manejar las posibilidades, saber a qué elementos recurrir para exponer o representar un tema determinado”.

 No olvida la importancia de la tipografía, porque dirige al lector o espectador, a través de la jerarquía que viene dada por el tamaño y despliegue de las letras, y se convierte en una guía: por dónde entrar y por dónde salir de la infografía.

 Entre medios

proptotipo de arquitectura salarial

 Juan Carlos empezó a hacer infografías desde el año 2004, pero, en realidad, cree que fue desde muy niño. “Siempre dibujé, aprendí a hacerlo solo, me guiaba por el cómic, las historietas. Vengo de una familia de dibujantes y pintores. En bachillerato cuando me solicitaban ensayos u otras evaluaciones escritas, yo pedía que me dieran la opción de dibujar”.

 Recuerda cuando estuvo en el diario Últimas Noticias, donde fue ilustrador desde el año 2000 hasta el 2003; en esa labor, que lo aproximó a la infografía, debía reflejar la esencia de un texto en un dibujo.

 “Yo tenía entrenamiento visual y eso me permitió desarrollar otros recursos, entonces cuando el puesto de infógrafo quedó vacante y me lo ofrecieron, me atreví y el primer trabajo que hice fue sobre un accidente aéreo, el del avión que se estrelló en la Autopista Francisco Fajardo. Plasmé la trayectoria de la aeronave al caer, entre el túnel que da a El Cementerio y el túnel que sale a El Valle. Fue una infografía rudimentaria, pero a partir de allí inicié mi camino en el área”.

 Hernández rememora que uno de los primeros departamentos de infografía en el país fue el del diario El Nacional, y que antes de la explosión digital, hubo un rediseño de los periódicos, porque aún se apostaba al papel.

 Para concluir, el director creativo de Ideográfiko, hace referencia, en tono reflexivo , a un debate que califica como absurdo, la disputa entre el texto y la infografía, habitual en las salas de redacción. “Realmente no hay tal competencia, cada uno tiene un lugar. Nada sustituye la palabra y hay cosas que la infografía explica, que a la palabra le resulta más complicado”.